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Colonia holandesa / danesa

El destino de los primeros inmigrantes fue el campo. Recién a partir de 1880 los extranjeros se radicaron en ciudades.

En la segunda mitad del siglo XIX en Europa se vivían transformaciones político-sociales que motivaron al éxodo. Las principales causas fueron la pobreza, la persecución política (republicanos italianos, españoles y franceses perseguidos por gobiernos monárquicos), persecución religiosa (contra católicos irlandeses), catástrofes naturales (plagas), persecuciones sindicales (anarquistas y socialistas) y el servicio militar. Al mismo tiempo, por toda Europa había agentes colonizadores que reclutaban inmigrantes hacia la Argentina, para lo cual difundían publicidad.

Los incentivos ofrecidos a los inmigrantes eran los siguientes: tierras públicas para asentarse, descuentos de pasajes, facilidades para traer sus familias, pago de los arrendamientos mediante un tercio de las cosechas durante 5 años y créditos para construir la vivienda. La mayor cantidad de inmigrantes que se presentaron fueron los italianos y los españoles.

Health Cover Iglesia danesa - Tres Arroyos

















Procedencia y destino en la Argentina

Italianos y españoles por todo el país. En la región pampeana se asentaron estadounidenses (Colonia California), holandeses (Rosario, Tres Arroyos y Guaminí), magrebíes (Buenos Aires, Avellaneda), daneses (Tandil, Tres Arroyos, Necochea, Coronel Dorrego), franceses (Pigüé) y alemanes (Santa Fe y Buenos Aires).

Los inmigrantes holandeses se asentaron en pocos puntos del país. Una de las colonias más importantes se afincó en Tres Arroyos. En la actualidad, totalmente integrados a esa comunidad, mantienen sus tradiciones a través de una completa red de instituciones.

Los comienzos no fueron fáciles para la gente que, proveniente de un país pequeño, con gran crecimiento poblacional y escasos medios de subsistencia, fue atraída por nuestro país a fines del siglo XIX y principios del XX.

A su llegada establecieron colonias en un intento por mantener las costumbres, entenderse y acompañarse en el difícil camino del desarraigo. Una de las más importantes en la Argentina -la holandesa -llegó a contar más de 800 integrantes, se asentó en el partido de Tres Arroyos donde, hasta hoy, permanecen muchos descendientes de aquellos valientes inmigrantes.

Hogar de ancianos El Atardecer (danesa-holandesa) - Tres Arroyos


















En estos días, la comunidad holandesa puede mostrar orgullosa el resultado de más de 100 años de lucha, primero por sobrevivir, luego por prosperar y ahora por mantener viva su cultura.
Por ello, en un marco de total integración, cuentan con una red de instituciones que une a los holandeses en una gran familia. Tienen su iglesia, escuela, una cooperativa vinculada a las actividades agrícolas y ganaderas y un hogar para sus ancianos, a través de los cuales canalizan la mayoría de sus necesidades.

La primera inmigración de holandeses se dio en 1889 con la llegada de la familia Zijlstra.
En esa primera ola se dispersaron mucho, no hubo contacto entre ellos, algunos vinieron engañados o los engañaron acá, pero todos quedaron en esta zona.
Luego de un par de años Diego Zijlstra regreso a Holanda donde realizó sus estudios para luego volver a la Argentina junto a sus dos hermanos en 1920 y con un grupo de gente más joven que traía más capital de trabajo y más formación. Fue este segundo grupo el que logró integrar a todos los inmigrantes. En ese entonces don Diego se fue a vivir a San Cayetano donde posteriormente se casó con Adelaida Pluis con quien tuvo 17 hijos y 50 nietos que viven hoy día en diferentes lugares de la zona.

Por la barrera del idioma, entre otros inconvenientes, "no les era fácil incorporarse al circuito comercial. En esas épocas, gente que era un poco más viva se aprovechaba de los inmigrantes".
Mientras, la comunidad holandesa, que recibió en varias oportunidades la visita de la familia real, sigue pisando fuerte en Tres Arroyos.
Cornelia Adriana Sonnveldt de Verkuyl es la holandesa más anciana de la comunidad. Llegó a nuestro país en 1910, cuando tenía un año. Su padre tenía la misión de recorrer toda la colonia. Pero en 1923 volvieron a Holanda. "Estuvimos 3 años y luego fue llamado otra vez a la Argentina". Luego señaló que "Holanda es un país chico, las familias son grandes y los hijos de los agricultores en aquel momento no podían conseguir tierra y como la Argentina es grande, daba posibilidades. Mi padre fue uno de los que hicieron propaganda. En 1923 vino un grupo de chacareros. Muchos volvieron a Holanda, pero luego regresaron a la Argentina otra vez, entre ellos mi esposo".
"Mi esposo se dedicaba a la siembra de diversos cereales y al ganado, primero para otros y luego en tierras propias."


Artículos periodísticos

El fruto del trabajo holandés en Tres Arroyos

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